EL RENACER DE LAS FERIAS

He viajado de Bilbao a Estocolmo a supervisar el montaje y la entrega de un stand para un cliente norteamericano que hemos realizado en conjunto con uno de nuestros partners internacionales. Hace ya varias décadas que la globalización se instaló en el mundo de las ferias…

El proyecto que me ha traído hasta Suecia es un claro ejemplo de que la verdadera internacionalización de las empresas de nuestro sector pasa por ser tan hábiles tanto de conseguir captar clientes de cualquier procedencia, como de encontrar las alianzas que nos permitan ofrecer precios competitivos en cualquier lugar del planeta.

El evento en cuestión es el EAU Congress, el 29º Congreso Anual de la Asociación Europea de Urología, cita obligada que cada año reúne en una ciudad europea distinta a la industria relacionada con esta especialidad médico – quirúrgica.

Si bien hay sectores como la medicina o la industria farmacéutica, en los que este tipo de citas gozan de gran tradición, la idea de realizar congresos especializados se está extendiendo a todo tipo de sectores en los últimos tiempos, llegando incluso en ocasiones a sustituir a las propias ferias de dichos sectores.

Algunas asociaciones llegaron a la conclusión de que era más interesante focalizar sus esfuerzos en organizar un congreso anual potente, que contara entre sus ponentes con las principales figuras del sector y que atrajera a una gran cantidad de asistentes de calidad. Parecía que la Feria tenía las horas contadas y estaba siendo sustituida por esta nueva fórmula. Pero la nueva fórmula tenía truco.

Muchas de estas asociaciones no prescindieron del todo de la vieja Feria y aprovechando que la mayoría de los Palacios y Centros de Exposiciones en los que se llevaban a cabo los eventos contaban con espacio para ello, mantuvieron en muchos de los casos un pequeño recinto a disposición de aquellas empresas que – a pesar de todo – aún estuviesen interesadas en colocar un stand durante los días de celebración del congreso.

En la mayoría de las ocasiones estas pequeñas ferias en paralelo, se consideraban como algo accesorio al congreso, que además servía para ayudar a sufragar los gastos inherentes al mismo, básicamente los necesarios para poder contar con los mejores ponentes del sector.

Y sucedió lo que tenía que suceder. Que la Feria se reivindicó como la excelente herramienta de marketing que es y fue recobrando un protagonismo que nunca debió haber perdido.

Dos factores jugaron a su favor: por una parte contar con el mejor público objetivo posible (los asistentes a estos multitudinarios congresos), y por otra, nacer (o mejor dicho, renacer) con expositores de calidad, empresas que realmente querían contar algo y que tenían claros los OBJETIVOS que querían lograr.

El EAU Congress de 2014 ha sido un verdadero hervidero, y la Feria paralela, que nació hace unos años con unos pocos stands, sigue creciendo año tras año. En esta ocasión ocupó un pabellón completo del Stockholmsmässan y pocas veces hemos asistido a un evento de más calidad y en el que tanto expositores como público asistente quedara más satisfecho.

FERIAS QUE LEVANTAN EL ÁNIMO

En tiempos de crisis, uno de los términos que sin duda más escuchamos es recortes, y lamentablemente los presupuestos de marketing suelen ser de los primeros en pasar por la tijera..

La presencia en Ferias, como elemento fundamental de marketing de las empresas, se ve generalmente afectada por este (muchas veces mal entendido) afán ahorrador y esto ha provocado que ciertos eventos, sobre todo los dedicados a los sectores más castigados por la crisis, hayan sufrido un bajón en lo que a número de expositores y afluencia de visitantes se refiere.

No importa. O al menos no tanto como podría parecer.

El marketing para tiempos difíciles es un desafío al ingenio; ahora además, ya no vale eso de asistir a Ferias por motivos tan livianos como el hecho de que siempre hayamos ido o de que vaya toda nuestra competencia.

Hoy más que nunca tenemos la obligación de demostrar el valor de las acciones que emprendemos, de las inversiones que realizamos, de las Ferias y eventos a los que asistimos. Si somos capaces de definir unos objetivos claros y agudizamos el ingenio, nuestra presencia en una Feria puede ser enormemente exitosa, incluso aunque la propia Feria no goce de su etapa más saludable.

Ese sin embargo no es el caso de los dos eventos que nos han tenido ocupados estas dos pasadas semanas: Euroshop en Dusseldorf y el Mobile World Congress de Barcelona. Los más de cien mil visitantes de la primera y los cerca de noventa mil de la segunda son

muestra evidente de la excelente salud de ambas Ferias.

Cada tres años, Euroshop ocupa 16 pabellones del Recinto Ferial de Dusseldorf, en los que se reúnen las firmas más importantes de equipamiento de tiendas, marketing visual y merchandising, así como las principales empresas dedicadas al montaje de ferias y eventos. Grupo Intermedio estuvo presente con un stand y esta vez nos tocó a nosotros poner en práctica todos esos mensajes que transmitimos a nuestros clientes, orientados a sacar el máximo rendimiento a sus acciones de marketing ferial.

Barcelona por su parte, acogió esta semana el congreso más importante del mundo dedicado a la comunicación móvil, cuya edición de este año volvió a batir récords de número de expositores, asistencia de visitantes y presencia en medios. Varios de nuestros clientes estuvieron allí presentes y pronto nos pondremos manos a la obra para calcular con ellos el rendimiento de la inversión que han realizado.

Son dos ejemplos que levantarían el ánimo incluso de esas empresas que están empezando a perder la confianza en la Feria como herramienta fundamental de marketing; empresas entre las que nosotros, desde luego, no nos encontramos.

COMO CALCULAR EL PRESUPUESTO DE UNA FERIA

¿Cómo podemos calcular lo que nos va a costar una feria?

Para configurar globalmente un presupuesto ferial, un baremo de referencia apropiado es el coste del espacio que se alquila en la feria. Con esta referencia, el presupuesto total de la acción ferial suele situarse en torno cinco veces este coste.

Pero ¿como se reparte la inversión?

 

Si la inversión total es cinco veces el coste del suelo entonces el alquiler del espacio supondrá un 20% de nuestro presupuesto.

El stand supone en torno a un 32%. Este concepto engloba todos los elementos que generalmente nos incluye la empresa que nos hace el stand.  El diseño del stand, la construcción de todos sus elementos, el montaje y desmontaje del mismo, la gráfica o el alquiler del mobiliario. Las tasas de montaje y desmontaje, el alquiler de maquinaria para carga y descarga también están considerados dentro del coste del stand ya que son conceptos que normalmente nos incluye la misma empresa que nos hace el stand.

El transporte rondará el 9% de nuestro presupuesto. Esto es el transporte de los productos o piezas que vamos a exponer y que enviamos directamente desde nuestra empresa, así como las tasas, pagos de aduana, seguros o cualquier otro envío de mercancía que hagamos a la feria. Dentro del transporte se considera el transporte del stand, aunque nos lo gestione y facture directamente la empresa que nos hace el stand siempre es un concepto aparte que podemos controlar o hacer por nuestra cuenta, en numerosas ocasiones se unifica el transporte del stand y de nuestra mercancía. El almacenamiento de embalajes durante la feria se incluyen también en esta partida.

El 18% de nuestro presupuesto es lo que nos cuesta el personal y los viajes. El personal que va a atender el stand, ya sea personal de nuestra empresa o personas externas que subcontratamos como azafatas o intérpretes. Las dietas de esas personas, así como los gastos de alojamiento, viajes y cualquier otro gastos que generen. La formación y vestimenta del personal también se incluyen, si las hay.

Los servicios feriales suponen un 7% del total. Esto son los servicios que contratamos directamente a la feria, como la electricidad, agua, puntos de cuelgue, wifi, lectores de tarjetas, limpieza, o seguridad.

La promoción que hagamos se llevará el 9% del presupuesto. Contemplamos aquí las acciones de comunicación y publicidad que llevamos a cabo. Invitaciones, anuncios, promociones, material grafico, traducciones, campañas, merchandising, hospitality, sponsorizaciones, etc.

El 5% restante son otros gastos que en cada caso surjen según el evento. Pases extra, pases de parking, asistencia a conferencias, entradas a alguna cena o evento paralelo a la feria y cualquier gasto extra no incluido en los conceptos anteriores.

Esta distribución de gastos es una media de numerosos ejemplos de empresas de sectores diversos en diferentes ferias.

Por supuesto esta distribución de gastos puede tener muchos matices, si la feria es en otro país, o en otro continente las partidas de transporte y de viajes serán mayores. Los precios de los servicios feriales y del m2 de suelo también pueden variar de una feria a otra, y si por ejemplo queremos tener presente nuestro producto en el stand y son elementos de gran tamaño seguramente la partida de transporte se nos disparará.

No pretende ser una guía exacta de lo que son los gastos de una feria si no una referencia que nos ayude a poder hacer una estimación del presupuesto ferial, y saber como distribuir nuestro presupuesto.

COMO SELECCIONAR LA FERIA CORRECTA

Cuando planificamos una feria nos ocupamos de los objetivos, el stand, el personal, la comunicación, la promoción, el presupuesto, el seguimiento y los resultados, pero ¿como sabemos si hemos seleccionado la feria correcta?

Para saber si elegimos la feria correcta en la que exponer, o si debemos o no debemos exponer en una feria, tenemos que analizar 5 puntos.

 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es el público. Tenemos que analizar la audiencia de la feria ¿cuál es el perfil de esa audiencia? ¿de que industria son? ¿qué porcentaje de esa audiencia coincide con nuestro target? y ¿qué nivel de interés tienen sobre nuestros servicios o productos?.
Saber también si nuestros clientes asisten a la feria, y que es lo que buscan.

Los expositores será el siguiente aspecto que debemos analizar.  Saber si nuestra competencia estará presente, y que productos o servicios ofrecen.
Un indicador a tener en cuenta es si las asociaciones de nuestro sector estarán presentes.

También debemos analizar la propia feria, la historia, la evolución, los resultados de ediciones anteriores, la credibilidad , y el grado de especialización que tiene.
La reputación de la feria, si hay conferencias o programas formativos y otras actividades de interés paralelas.
Conocer quien es el organizador de la feria, las expectativas que tienen respecto al evento. La promoción y publicidad que hacen. Qué hacen para promocionar el evento, tanto para los asistentes como para los expositores.
Todos los datos que la feria facilita son importantes;
La asistencia total y la asistencia neta, nos servirá para calcular la cantidad de publico de interés que visitará la feria.
Conocer el origen de los asistentes, nos permitirá saber qué zonas geográficas cubrimos al asistir a esa feria .
El número de expositores nos dará una idea de la dimensión de la feria, y los metros cuadrados de feria nos servirán para calcular la densidad de trafico.
Conocer los patrocinadores también nos ayudara a definir mejor el perfil de la feria.

El coste. Tenemos que tener en cuenta y comparar  el coste del m2 de suelo y de los servicios feriales de la feria que estamos analizando con el coste de otras ferias del sector. La localización de la feria es importante también, ya que influye directamente en nuestro presupuesto. Una feria en un país lejano puede aumentar considerablemente el coste de participación pero debemos compararlo con el coste de llegar al publico objetivo de ese país concreto por otras vías.

Los resultados potenciales. Con todos los datos obtenidos y conociendo el coste que la feria pueda suponer debemos hacer una estimación de retorno de la inversión potencial. Es vital si queremos saber si la feria será rentable o no.

Después de recopilar toda esta información debemos analizarla para tomar una decisión. ¿debemos exponer en esta feria? ¿esta justificado que expongamos en esta feria?.
En otras palabras, ¿el tamaño de nuestra audiencia potencial, y el valor de este público en el cumplimiento de los objetivos de marketing de nuestra empresa, justifican que expongamos en la feria?  Si el universo de nuestro mercado es relativamente pequeño, una feria grande o general pueden no ser el mejor vehículo para llegar a ellos. O, si nuestro mercado está muy disperso geográficamente, y el evento que estamos considerando no es suficientemente internacional, seguramente el evento no pueda ser capaz de sacar un número suficientemente grande de nuestro público potencial para justificar nuestra participación.

Debemos decidir si esta justificado exponer en cada feria en la que participamos y el nivel de inversión que requiere para competir de marera efectiva con nuestra competencia.

ARQUITECTURA NO TAN EFÍMERA

Hace unos años leí en una revista el dato del porcentaje que el recinto ferial de Ifema representaba en el total de basura generada por la ciudad de Madrid. El dato era espeluznante, tanto que consciente o inconscientemente lo borré de mi mente.

En muchas de las interesantes charlas que mi compañero Iker de la Fuente imparte en los eventos de nuestro sector, él sostiene que aunque resulte paradójico, dos conceptos en principio antagónicos como la sostenibilidad y la arquitectura efímera, no tienen porqué estar enfrentados.

Pero este artículo no va por ahí. O al menos no sólo por ahí.

No voy a limitarme a recordar las tres erres de Reducir, Reutilizar y Reciclar (a Iker le gusta añadir una cuarta de Reflexionar) como normas de actuación obligatorias a la hora de gestionar un proyecto de marketing presencial, en especial si el resto de acciones y mensajes promocionales de la empresa ensalzan el valor de la sostenibilidad y del compromiso con el medio ambiente.

El hecho de que la arquitectura ferial esté paulatinamente perdiendo su cualidad de efímera responde además a criterios puramente económicos. Los presupuestos cada vez son menores y nosotros debemos ofrecer a las empresas expositoras, en especial a las que acuden a más de una feria o evento al año, fórmulas que les permitan amortizar sus inversiones de manera más eficiente.

Algunos de nuestros clientes asisten a varios eventos al año; unos pocos superan la media docena de ferias anuales. Fabricarles, instalarles y sobre todo cobrarles cada año media docena de stands que van a ser destruidos una vez finalizada la Feria parece bastante descabellado. Más aún con los tiempos que corren.

Debemos entonces ser capaces de ofrecerles soluciones que les sirvan para varias ocasiones, para varios espacios, varias disposiciones e incluso varias necesidades. Se trata de agudizar el ingenio y diseñar esas soluciones que gracias a la re – utilización y al re – aprovechamiento, se adapten perfectamente a sus diferentes espacios, por muy diferentes que éstos sean y por muy distantes que estén en el planeta.

Recuerdo cuando le mostraba orgulloso a mi padre fotos de alguno de los stands que habíamos realizado y él me preguntaba “¿y con lo bonito que os ha quedado, luego se va todo a la basura?” Le solía responder que casi todo. Hoy le diría que apenas nada.

Arquitectura efímera sí, pero no tanto.

LOS NUEVOS DUEÑOS DE LAS FERIAS

Estoy en el Centro de Convenciones de Maastricht. Hoy se ha inaugurado una nueva edición de Stainless Steel World Expo y me dirijo a la oficina de Atención al Expositor para resolver unas dudas referentes al desmontaje del stand que hemos construido para uno de nuestros clientes.

Cabría esperar que quien me atendiera fuese una persona holandesa empleada del Centro de Exposiciones en el que se desarrolla el evento, pero no es así. En su lugar me encuentro a Salinda Goonewardene, un hombre hindú de aspecto, modales e inglés impecables que con una seguridad y una elocuencia pasmosas resuelve todas las dudas que le planteo. No en vano se trata de “su” Feria. Él se la ha inventado.

El Sr. Goonewardene pertenece a la Stainless Steel World, la Asociación Mundial del Acero Inoxidable que como muchas otras asociaciones, hoy en día ha tomado el relevo de los propios recintos feriales como creador, promotor y organizador de Ferias. Ellos alquilan dichos recintos y asumen la gestión integral de los eventos, la cual como digo incluye tanto la comercialización, como la organización de hasta el más mínimo detalle de la Feria.

En principio las empresas como Grupo Intermedio que desarrollamos nuestra actividad en el mundo ferial y que reivindicamos la Feria como un elemento estratégico de marketing para las empresas, deberíamos estar de enhorabuena ante la proliferación de estas Asociaciones que promueven la aparición y consolidación de Ferias dedicadas a sectores específicos. Y así es.

Se trata además de eventos que gozan de una excelente salud, al ser más profesionales, más especializados, y al nacer con unos objetivos concretos y teniendo en cuenta las peculiaridades de la industria en cuestión.

En algunos casos como el que hoy nos ha traído hasta esta ciudad holandesa, cuna de la Unión Europea, o como el de la European Wind Energy Association – por citar otro ejemplo – que comparte denominación con el evento de un sector en el que hemos trabajado durante los últimos diez años, es la propia Asociación Sectorial la que organiza la Feria; otras veces se trata de empresas especializadas en eventos sectoriales (el ejemplo de POWERGEN) o incluso de publicaciones especializadas, como es el caso de HYDROPOWER & DAMS.

Una particularidad de todos ellos es que por lo general no se casan con ningún recinto y el lugar en el que se celebran sus Ferias va variando cada año, alternándose entre diferentes ciudades europeas, lo cual es otro aliciente para las distintas empresas expositoras.

Pero… siempre tiene que haber algún pero. Y es que no todo son ventajas ya que tanto los expositores, como los proveedores del sector, debemos pagar un alto peaje (nunca mejor dicho) por participar en estas Ferias.

La propiedad de las mismas al parecer legitima a sus dueños para imponer los proveedores que prestan los diferentes servicios, desde las empresas que se encargan obligatoriamente de descargar los camiones y mover las mercancías, hasta los que prestan los habituales servicios de electricidad, agua y desagüe, Internet…

Las tarifas impuestas por la Organización de la Feria para todos estos servicios (en especial los relativos a la Logística) son en la mayoría de las ocasiones completamente desorbitadas en comparación con las de una feria tradicional, llegándose por ejemplo a situaciones en las que el coste de contratar una carretilla elevadora para cargar o descargar un trailer ha llegado a ser cinco o seis veces el habitual para este tipo de servicios.

Si somos una empresa expositora, este tipo de situaciones pueden llegar a desbaratar nuestro presupuesto ferial, por lo que deberemos considerarlas y tenerlas en cuenta a la hora de confeccionar dicho presupuesto. En el caso de empresas como la nuestra, tenemos la obligación de alertar a nuestros clientes y de informarles debidamente del coste real que tendrán los diferentes servicios feriales que obligatoriamente deberán contratar a los nuevos dueños de las Ferias.

¿UN STAND MEMORABLE?

El mes pasado asistí a una feria, en uno de los stands había una caja negra bastante grande colgada del techo que caía por debajo de la altura de la cabeza de las personas. Tenia un agujero en la parte inferior, para meter la cabeza por él. Llamaba la atención, era curioso un objeto tan grande con el que te chocabas en medio del stand y además picaba la curiosidad de que habría dentro de la caja, de que veríamos o que pasaría al  meter la cabeza por el agujero inferior.

¡Que chulo! pensé, un stand que me ha llamado la atención, que ha captado mi curiosidad y que propone una acción que me apetece hacer, eso no ocurre con todos los stands, así que me dispuse a meter la cabeza en aquel gran cubo negro llena de emoción por descubrir con que me iba a encontrar, cual fue mi decepción cuando meto la cabeza y lo único que veo, en los cuatro laterales interiores del cubo, son imágenes de los productos que la empresa expositora vendía, ¿que? pensé, me han tomado el pelo, ¿que clase de experiencia era eso? desde luego eso no era eso lo que esperaba, ni yo, ni toda las personas que esperaban ansiosas descubrir el contenido del cubo.

En un stand es muy importante buscar la experiencia, que el visitante haga algo, participe, interactúe, sienta, aprenda, se divierta, en resumen, que le hagamos vivir una experiencia que haga que al final del día, después de haber pasado por cientos de stands, se acuerde del nuestro y tenga un sentimiento positivo hacia nuestra empresa. Para ello debemos crear y planificar una acción, en función de lo que queramos lograr. ¿Qué queremos que los visitantes hagan después de pasar por nuestro stand?, esa es la clave, saber qué queremos obtener, y planificar la experiencia de nuestro stand para alcanzar nuestro fin. No se puede pensar una acción simplemente porque queremos que la gente se pare en nuestro stand o porque sabemos que lo que hace que un stand sea memorable es precisamente que el visitante haga algo.

La empresa de la caja negra sí logro que me acordara de su stand al final de la feria, pero desde luego no que tuviera un sentimiento positivo hacia ella, si no todo lo contrario. Es evidente que no pensó en lo que quería que hiciera tras mirar dentro de su caja negra por que directamente me fui de allí.

Debemos pensar primero que acción queremos que la gente que pase por nuestro stand tome y en función de eso planificaremos una experiencia cuyo resultado sea que los participantes tomen esa acción que deseamos.

Para lograr ese resultado tenemos que centrarnos en los visitantes.

EL PODER DEL CARA A CARA

Realmente el face to face es la herramienta mas poderoso de marketing. La comunicación efectiva es conectar y solo podemos conectar estando cara a cara.

Ahora con internet todos estamos conectados y podemos tener “relaciones” a través de la red, eso es una realidad, pero ¿como son realmente esas relaciones?

Una relación requiere algo mas que un contacto, por muy frecuente que sea, vía internet, y estoy hablando de relaciones profesionales. Podemos contactar con alguien, intercambiar información, opiniones, conocer un poco más a la persona y llegar a establecer una relación profesional pero hay algo que solo se consigue con el cara a cara, se logran otro tipo de vínculos, como la simpatía, la empatía o la conexión, se estrechan lazos, se genera confianza, se logra una relación personal mas estrecha que hará que la relación profesional sea mas solida.

Todos buscamos tener clientes o proveedores con los que conectemos y en los que confiar, que faciliten nuestro día a día y que aporten valor a nuestra empresa.

Eso es el verdadero valor de una acción cara a cara, de una feria. Conocer, que te conozcan y conectar.

¿De verdad estas pensando todavía si asistir a la próxima feria de tu sector? ya sea como expositor o como visitante si quieres “conectar” y establecer relaciones sólidas debes asistir.

QUE PASA SI NO LOGRA NINGUN RESULTADO

¿Qué pasa si nuestra empresa invierte una gran cantidad de dinero en asistir a una feria y no logramos ningún resultado?

Seguramente que la empresa decida no participar en la siguiente edicion de la feria.

Eso seria un error.

 

Sabemos que las ferias funcionan, que son el lugar donde más clientes potenciales se concentran para una empresa. Si hemos elegido la feria correcta donde exponer, si nuestra competencia u otras empresas del sector asisten a la feria, repiten y tienen buenos resultados ¿por que nosotros no?

Seguramente algo hemos hecho mal.

Tiene fácil solución. Aprender de nuestros errores y sacar partido de ellos. Todavía tenemos varios meses por delante para la próxima edición.

Lo primero que tenemos que hacer es analizar la preparación de la anterior feria. ¿Teníamos claros los objetivos de la feria? ¿Reflejaba el diseño de nuestro stand la imagen de la empresa? ¿Era el mensaje el adecuado? ¿Hicimos una buena comunicación? ¿Estaba el personal bien formado? ¿Sabían lo que tenían que hacer? ¿y lo que no? ¿Hicimos seguimiento a los contactos que visitaron el stand?….. Seguramente no.

Si analizamos cada paso de la preparación, participación y seguimiento descubriremos qué no hemos hecho bien y porqué hemos fallado. Si lo tenemos presente en la siguiente feria veremos como cambian los resultados. Si no somos capaces de saber donde hemos fallado o no sabemos cómo hacerlo correctamente podemos contratar una empresa que nos asesore. El coste será mínimo en el presupuesto global de la feria, y una vez conozcamos el modo de hacerlo nos servirá para cualquier otra feria a la que asistamos.

Si nuestra empresa lleva a cabo un buen plan de feria, es seguro que los resultados de participación van a ser mucho mejores. No importa si llevamos años asistiendo a una misma feria, incluso si logramos unos buenos resultados, si seguimos un buen plan de feria aumentará el beneficio de nuestra participación.
¿No es eso lo que todos buscamos?

¿EL ECODISEÑO PERMITE REDUCIR COSTES?

Los dos principales obstáculos históricamente aducidos por los organizadores de eventos para no decantarse por una opción decididamente sostenible son el incremento del coste y la ausencia de alternativas atractivas.  Estamos ante:

a- Un problema real

b- Una idea preconcebida

 

En este texto de hoy me centraré en la cuestión económica y dejaré para una próxima reflexión la incidencia de la estética en la percepción de la sostenibilidad, pero seguro que al acabarlo somos capaces de elegir la respuesta correcta.

Tanto el organizador de eventos profesional como el departamento de comunicación de una compañía con actividad expositiva propia deben tener una estrategia de sostenibilidad de largo alcance que genere proyectos coherentes de forma natural. El problema surge cuando para cada acción se requiere una inversión masiva en horas de investigación y búsqueda de materiales y soluciones óptimas, teniendo en cuenta que la escasez de tiempo es el ingrediente indispensable de todo proyecto que se precie. Contar con un sistema de cálculo de impacto ambiental adaptado a las características del sector, que se pueda alimentar con soluciones y que garantice soluciones ambientales realmente válidas,  ahorra tiempo y dinero en las fases de diseño y conceptualización.

El ingenio y la creatividad son dos vías maravillosas para crear eventos mejores (ambientalmente, con mayor retorno económico, con mejor recuerdo en los asistentes…) pero, como en todos los ámbitos, contar con técnicas eficaces ayuda a plasmar las buenas ideas en buenas realidades. Las soluciones estructurales, esos engranajes invisibles que hacen que todo funcione, admiten metodologías de reutilización activa que no interfieren negativamente a la imagen final del evento. Los sectores donde el ecodiseño más se está desarrollando, fabricantes de EuP (productos que usan energía), potencian dos líneas donde hacer valer las mejoras de eficiencia energética: Producción más limpia (menos consumo energético en las fases productivas) y uso más sostenible (más horas de funcionamiento con menos consumo energético). La correcta aplicación de medidas en estas dos áreas permite a los fabricantes ahorros en su factura eléctrica y argumentos de venta ante el consumidor final. En el sector de la arquitectura efímera estos dos factores no son predominantes en el impacto ambiental por lo que la eficiencia debe buscarse en aspectos como la reutilización consciente, controlada y eficaz de los elementos constructivos.

Consciente: Utilizar elementos reutilizados ocultando su procedencia es un error, hay que dar valor ambiental a su uso ante el cliente y ante el asistente al evento.

Controlada: Diseñar elementos en función de un ciclo de utilizaciones real garantiza que funcionen correctamente a lo largo del tiempo. En cambio, recoger elementos sueltos de un evento porque han gustado no suele funcionar si no han sido diseñados con ese objetivo: se guardan eternamente a la espera de un proyecto en el que encajen, se dañan al desmontarlos, hay que preparar nuevos soportes, no se transportan ni almacenan adecuadamente, el formato no encaja con el siguiente evento…

Eficaz: Los ahorros en tiempo y dinero se suman al objetivo de mejora ambiental calculada y real.

Conclusión: La respuesta correcta es la B. Unas adecuadas técnicas de reutilización integradas en la metodología de ecodiseño consiguen mejorar la sostenibilidad ambiental y económica de las actividades feriales